Es común admirar ocultamente alguna característica de tu enemigo, de lo contrario no tendría valor alguno el llamarlo enemigo, no lo merecería, por lo menos en mi caso no cualquiera tiene la importancia suficiente como para ser considerado mi enemigo declarado, (debo confesar que pese a todo mi discurso de rebelde, no tengo enemigo alguno, no que yo conozca por lo menos) solo sería un adorno más en tu cuadro de vida. Al no tener enemigos, me centro en mis amigos y quizás lo que más quisiera tener de ellos es su falta de desición. suena extraño, lo sé, pero muchas veces quisiera poder ser así, ser no tan segura de lo que siento, así le doi paso a cosas mucho mejores que merecen tener un lugar en mi cabeza.
Para alguien el jugarsela puede interpretarse en muchos sentidos, quizás mi manera es siendo una bruta sincera. Sí, una alegre y colorida bruta sincera, que cree que diciendo todo tal y como lo siente facilita que el mundo gire, pero no. Y lo acabo de aprender hace algún tiempo. Siempre fuí de las que con frases directas llegaba al punto deseado, aunque el darme vueltas resulta mucho mejor con algunas personas. Eso siempre me ha jugado en contra, el llegar y vomitar cada uno de mis pensamientos con quienes consideré importantes más de alguna vez me obligo a ser objeto de chantajes y de los más burdos. Pese a todo esto no cambiaria mi condicion de sinceridad brutal, suena extremo pero asi me ahorro mucho, como el titubuear por algún sentimiento,(aunque no niego que en ocasiones desearia ser soluble y dar mi brazo a torcer) siempre los he tenido claros. O lo quiero o no, o me gustas o no. Lo malo es que eso solo me mantiene a mí bajo seguridad dándole muchas veces alas a quien no mereciera tenerlas y con eso tomar atribuciones que al final siempre me causan más de algún dolor. En fin, para mí es así, con todo a la parrilla. Y aunque no quiera reconocerlo me caen bien las minas que se la juegan como yo.
Pd: ah, la verborrea tambien es un grave defecto en mi.




